22 jun. 2008

Pizza casera al estilo Mike

Hombres ! Libérense de la tiranía del delivery, que llega cuando quiere, con la masa gomosa, ketchup en vez de salsa, y el queso derramado en la caja. Ahora ustedes podrán hacer pizza rápida, fácil y sabrosísma, usando implementos que seguramente ya tienen en su hogar.

DISCLAIMER : Esta pizza les permitirá seducir mujeres, cerrar lucrativos negocios, ser el alma de las fiestas de sus amigos, y la envidia de sus enemigos. Asi que tengan cuidado, este es un gran poder que conlleva una gran responsabilidad.


Click to enlarge las fotos.

Ingredientes para 4 pizzas
(2 de muzzarella, 1 muzza/jamón + 1 fugazzeta)

1 kg harina (yo uso Favorita 000 pero cualquiera funciona)


50 g levadura fresca (los cubos Calsa son buenos)

2 cajas salsa MOLTO, sabor pizza (para simplificar... antes yo hacía mi propia salsa, pero esta es muy buena)

500 g muzzarella (yo uso Vacalin pero cualquiera de buena calidad y BAJA HUMEDAD funcionará)
300 g de provoleta parrillera
100 g jamon cocido. Si Raquel viene a cenar, eliminar esto.
Aceitunas verdes (mis favoritas, las Nucete Premium)


1 cebolla grande
3 dientes de ajo
1 paraguas (tener a mano)
sal, oregano, aji molido, azucar
aceite de oliva
queso rallado


Empezamos prendiendo el horno al máximo. Lo hacemos al principio, para ir entibiando el ambiente de trabajo, y asegurar que al momento de la cocción tenemos la temperatura apropiada.

En una ollita ponemos 4 vasos de agua tibia, y disolvemos un toque de sal y otro de azucar. Rallamos con un cuchillo el cubo de levadura y lo vamos incorporando al agua en escamas o picadito.

Cuando todo el cubo fue agregado, revolvemos hasta que se disuelva completamente (sin grumos). Dejamos la olla en un lugar tibio para que las levaduras se despierten y empiecen a tener sexo salvaje unicelular o lo que sea que hagan. 15 minutos es suficiente.

Mientras las levaduras se divierten, nuestro trabajo recien comienza. Pelamos y picamos el ajo muy finito. En otra olla calentamos dos cucharadas de aceite de oliva y doramos el ajo.

Retiramos un momento del fuego, agregamos el contenido de las dos cajas de salsa, revolviendo bien para que el ajo se integre. Volvemos al ponerla a fuego MUY BAJO, y sazonamos con sal, oregano y ají molido, revolviendo lenta y sensualmente. Un toque de azucar puede ser necesario para rectificar el sabor, queda a gusto de cada uno. Apagamos la hornalla y dejamos reposar.

En una olla GRANDE y con ayuda de un colador, vamos tamizando la harina por tandas, salando generosamente cada tanda EN EL COLADOR, para que el propio proceso de tamizado la vaya integrando.

Este es un paso que algunas escuelas de pensamiento (los pizzeros del PO y del MST, por ejemplo) juzgan como opcional, aburguesado y hasta contrarevolucionario. Sin embargo yo lo hago para convertir las masas oprimidas de harina, tal como salen del paquete,

en una comunidad organizada y bien aireada :

A esta altura las levaduras ya agotaron todas las posibilidades eróticas de su microscópica anatomía, y la superfice de la olla se cubrió de pequeñas burbujas (smoking after sex ? farts in bed ? quien sabe...).

Vamos agregando el contenido en la olla de la harina, por tandas, revolviendo con una cuchara grande.

Una vez que incorporamos todo el líquido, comenzamos a amasar a mano dentro de la olla, para que no se formen grumos y TODA la harina quede incorporada al bollo. Si hiciera falta algo más de líquido, usar agua tibia, pero no en exceso, el bollo debe quedar relativamente seco al tacto.

Todo este amasado y excitante toqueteo pone nuevamente a las levaduras en un modo "horny" (como dicen en inglés y queda mas caquero que "caliente"). Tapamos la olla con un repasador y la dejamos en un lugar tibio (cerca del horno o de un browser con la página de Coscorrones) durante 15 minutos.

Aprovechamos este tiempo para poner un poco de orden en la cocina, que a esta altura seguramente es un desastre de harina, salsa y condones microscópicos. Lavamos lo que se pueda, bebemos y/o comemos algo, y a seguir. Picamos (grueso) una cebolla grande y la reservamos. Aparte, cortamos en cubitos la muzzarella, picamos fino la provoleta, y los mezclamos en un recipiente, salando muy ligeramente (o espolvoreando con queso rallado de buena calidad). Reservamos.

Una vez pasados los 15 minutos, destapamos el bollo... Oh Dios ! Está VIVO ! Si emerge algún tentáculo, golpearlo con el paraguas hasta que se integre a la masa.

Enharinamos ligeramente una mesa lisa, volcamos toda la masa leudada y espolvoreamos harina en su superficie, girándola y dandole forma hasta tener un enorme bollo uniforme y lo mas liso posible. Lo cortamos en 4 partes iguales. Tomamos uno de estos sub-bollos, proto-pizzas o como los quieran llamar, y en una pizzera enharinada, procedemos a estirarlo hasta que adquiera forma de pizza.

Yo lo hago de dos maneras, una es simplemente aplicando presión con las palmas,

y la otra es con juego de dedos.

En el primer caso la superfice queda lisa, y en el otro queda ondulada, lo que no afecta sus características organolépticas (en castellano, da igual). Cuando por medio del franeleo la masa adoptó la forma de la pizzera, aplicamos un cucharón bien cargado de salsa en el centro, y lo vamos distribuyendo parejamente con una espatula, tratando de que quede parejo pero no grueso como revoque, sino mas bien como una sutil cobertura. Dejamos mas o menos 2 cm desde el borde sin cubrir con salsa.

Para la version fugazzeta, vamos poniendo puñados de cebolla picada sobre la masa, desparramándolos a mano y cubriendo un área circular análoga a la de su hermana pizza de tomate.

Abrimos el horno (que ya está a temperatura ideal), y sumergimos la pizzera en sus profundidades, por 3 o 4 minutos. Luego procedemos a retirarla, y a aplicar la mezcla de quesos (el contenido de la olla nos tiene que alcanzar para 4 pizzas asi que fraccionamos acordemente). Distribuimos el queso en forma pareja cubriendo el area salseada/encebollada. Para la versión con jamón, aplicar la mitad del queso, luego el jamón cortado en tiras finitas, y finalmente el resto del queso. Esto es para homogeneizar la cobertura y maximizar la inmundicia, rompiendo varios preceptos a la vez.

Luego tomamos 6 u 8 aceitunas y en el estilo argento, las redistribuimos en las porciones, a cada cual segun su necesidad. Y al horno de vuelta. El tiempo necesario de cocción es de alrededor de 7 minutos, luego de lo cual la base de la pizza deberia adquirir un tono tostado ligero, y el queso debería estar bien derretido. Podemos ayudar a distribuir el queso con una espátula, en caso de que no haya quedado uniforme sobre la pizza, y darle luego un par de minutos mas de calor.

Al momento de sacar del horno, espolvoremos orégano. Sobre la fugazzeta, si nos apetece, también rociamos un poco de aceite de oliva. El uso de pizzera enharinada garantiza que no se nos va a quedar pegada al momento de pasarla a una tabla de corte. Para la división en porciones, recomiendo un cortador de hoja circular y mango firme. Como decía el beisbolista Yogi Berra, pueden cortarla en 6 porciones o en 8 si tienen mucha hambre.


Olvidense de UGI's, Domino´s, Pizza Hut y otros esperpentos. Esto es MUY superior. Si prueban este método, cuenten su experiencia por mail, la postearemos aquí. Buen provecho !

2 comentarios:

Valeria dijo...

Si son adictos a la fugazzetta, con este topping van directo a la SeDroNar:

Cortar mucha cebolla en tiritas, lo mas finitas posible. Meter en un bowl o cacerola y escaldar con una pava de agua hirviendo. Dejar reposar. Una vez que la cebolla pierde su carácter queda dulce y relajada, como decía Mallmann the Fruitcake. Colar y estrujar para sacar toda el agua. Esto hace que no se empape la masa, como pasa con la cebolla cruda. Sazonar con bastante aceite de oliva, ají molido, sal y orégano. Distribuir generosamente sobre la masa antes de hornear.

De esto no se vuelve, les aseguro.

Mike dijo...

I'm Mike and I approve the above topping.